La sombra y la bestia (Primera sesión)

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Este debate contiene 158 respuestas, tiene 11 mensajes y lo actualizó kimono87 kimono87 hace 4 semanas, 1 día.

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  • #507
    Savi
    Savi
    Moderador

    *Tras sonreir ante la inesperada inocencia del drow frente a las argucias de Perrin, el mago abraza la pregunta que el elfo oscuro le lanza, como respuesta le cuenta una historia*

    -No, me temo que no. Sin embargo, mi maestro solía contar siempre la misma historia a todo aquel que quisiera escucharla; Ya sabes, en las noches largas de taberna y barriles… *suspiro nostálgico* Se trata de una historia sobre drows, aunque tan escurridizos sois que ninguno aparece en ella *ríe divertido con su propio juego de palabras*

    Veras, ocurrió en los tiempos de juventud de mi maestro, y de eso hace ya mucho tiempo. Piensa que cuando le conocí, yo apenas era un muchacho y el era ya un anciano… Aunque claro, tu eres un elfo… Oh *se excusa con un gesto humilde* Disculpa si te he ofendido, creo que los tuyos no sienten simpatía por los elfos, los de la superficie quiero decir *antes de liarse más, hace un ademan con la mano dejándolo pasar* Lo que quiero decir es que tu medida del tiempo no es la misma que la de los humanos, por la larga longevidad, ya sabes… (Si tan solo los humanos tuviéramos un par mas de cientos de años de vida…)

    El caso es que mi maestro, en su versión joven y vital, se vio enrolado en una expedición de limpieza de hongos en las montañas que colindan entre Amn y los dominios de Puerta de Baldur; Recientemente habían aparecido unas grietas infestadas de seres fungosos, al parecer estos hongos invasores estaban diezmando la flora y fauna local y no dejaban de extenderse. Por esa razón fue que el gremio de alquimistas recibió el encargo de desarrollar algún tipo de pesticida o veneno contra la plaga fúngica.

    Mi maestro, cuyo nombre por cierto era Menos, era en aquel entonces un joven aprendiz de alquimista que ávido de saber y anheloso de probar su valía en las artes alquímicas no lo dudo a la hora de apuntarse a tal aventura, esperaba encontrar en el proceso algún ingrediente único que le proporcionara el renombre con el que soñaba.

    Tras unos días de marcha la expedición arribó a la zona donde se hallaban las cavernas. El joven Menos quedó fascinado por el exuberante y desconocido entorno que hallaron en las grutas: Hongos de distintos colores, tamaños y formas poblaban paredes, suelos y techos. Bueno, tu eres originario de la antípoda, buen Dralos, los “bosques” de hongos no deben resultarte tan ajenos como a cualquiera de nosotros.

    En cualquier caso, toda esa extraña belleza ardió o se marchito bajo los efluvios de los preparados de los alquimistas. Cuando las plaga estaba casi erradicada, los lideres de la expedición quisieron profundizar más en la mas grande de las grutas, la cual parecía comunicar con una red de túneles y cavernas; Los maestros alquimistas de la misión insistieron en la necesidad de asegurarse de haber eliminado por completo la amenaza rociando los pasadizos inferiores con sus preparados para impedir que la plaga rebrotara.

    Fue durante ese proceso que Menos, mi maestro, encontró un extraño hongo que no había visto en la superficie. El pequeño hongo crecía en las grietas de las paredes de un túnel lateral, llevado por la curiosidad el joven alquimista se dispuso a seguir su rastro separándose del grupo expeditivo. Solo cuando la antorcha de mi maestro empezó a vacilar fue consciente del tiempo transcurrido. Sus bolsas estaban llenas de muestras y especímenes prometedores, pero había perdido al grueso de su grupo y la oscuridad de aquellos corredores, apenas contenida por la casi exhausta antorcha, se tornó de repente pesada y opresiva.

    Tras unos minutos de deambular temeroso, mi maestro tropezó con algo… *Hace una pausa dramática* Los restos de los miembros de la expedición, algunos decapitados, otros en peor estado; Todos mostraban cortes limpios, precisos y profundos. Para mi maestro no cabía duda alguna, aquello fue obra de drows.

    Después de sobreponerse al horror, el joven alquimista consiguió de alguna manera hallar la salida y llegó a la superficie. Tampoco le cabía duda en cuanto al por que solo él sobrevivió: Mystra le bendijo por su afán de saber y su curiosidad, por eso le mantuvo a salvo en aquel túnel lateral, abstraído con su estudio, y por eso le permitió hallar el camino de vuelta a la superficie.-

    *Tras concederse unos segundos de silencio retrospectivo, Enelio sonríe a Draloss*

    – Y esa es mi experiencia mas cercana a un drow antes de conocerte, amigo oscuro, una historia escuchada de los labios beodos de un viejo.

    #508
    Rom (powerfly)
    Rom (powerfly)
    Jefe de claves

    Rom decide darle un respiro a su higado y se acerca al resto del grupo para tratar de conocer mejor a sus compis de viaje. Enelio parece el mas sabio y sensato, y al descubrir que habla su lengua nativa, por primera vez se relaja y entabla una conversacion amistosa y distendida.

    A pesar de ello, vigila de reojo a Grinler, y piensa acabaran teniendo problemas con el, por ello esta alerta y con el arma lista para cualquier contingencia, aunque no cree que sea necesario llegar a esos extremos.

    Mas tarde, conversara brevemente con el resto de la tropa y si no ocurre nada interesante regresara a la retaguardia, procurando no alejarse demasiado del grupo.

    Si se cruzan con algun animal salvaje por el camino tratara de abatirlo para tener algo de carne fresca para almorzar y recargar energias.

    #509
    gwenec
    gwenec
    Participante
    Harth se dispone en el centro de la formación, al lado del gigantón verde intentando contener sus ansias de batalla:
    “Tranquilo grandullón. Ten paciencia y te aseguro que tu hacha y mi martillo saciarán su hambre. Pero antes, acercame el filo de tu arma para darle un poco del poder de la luz”. Dicho esto, y siempre que el orco no gruña demasiado, aprovecho para untar con aceite el filo de su hacha.

    Preparo también la antorcha y las puntas de los virotes con el mismo aceite, y me equipo con la ballesta.
    Aprovecha para preguntar a Enelio, pese a su evidente recelo:

    “Veo que sois dado en el arte de la alquimia. Quizas vos conozcais algo mejor que este aceite barato de antorcha, o incluso seais capaz de fabricarlo”

    En caso de que el mago muestre interés por la pregunta, intento sacar el máximo de información posible de su sabiduría.

    #510
    Savi
    Savi
    Moderador

    Enelio camina apoyando levemente su vara. Disfruta por igual de las conversaciones que van surgiendo que de la sensación de vida que le otorga el camino con su agradable brisa y sus emocionantes incógnitas.

    Cuando Harth se acerca, Enelio le dedica una respetuosa sonrisa que enmascara el poco agrado que siente por hombre de la cara quemada, no obstante, el mago no tiene motivos concisos ni para desconfiar del clérigo ni para desmerecerlo de su respeto, por ello la sonrisa del mago resulta sincera y natural, así como la respuesta que ofrece a la pregunta de Harth

    -Ya veo… Si que se trata de un aceite barato *dice arrugando la nariz tras olfatear la fragancia que emite el frasco de aceite del clérigo* Temo que la piromancia no es mi especialidad… sin embargo todo alquimista que se precie conoce la forma de preparar un aceite para antorchas de calidad. La mejor materia prima para ello es la grasa de las grandes bestias marinas… Y no es barata, seguro que el señor enano *mira un momento a Rom* podría explicarte alguna historia sobre los terrores de alta mar que te harán entender el por que de su elevado coste… por eso la mayoría de los oleos de luz que se venden son bazofia como la que tienes.

    *Se encoge de hombros, durante un momento da la sensación de que ha terminado de hablar, luego parece recordar algo y vuelve a abrir la boca*

    Mi maestro, no obstante, si que gustaba de practicar la piromancia… Su receta de Fuego de Alquimista fue bastante cotizada durante unos años debido a lo manejable que resultaba; Casi nunca estallaba por accidente. A mi nunca me han atraído tales artes… en mi opinión el fuego puede resultar demasiado destructivo, como bien sabrá usted, señor Harth.

    #511
    Valiser
    Valiser
    Jefe de claves

    Comienzo Turno 4

    Mientras el grupo había comenzado la marcha la tregua del mediodia llegaba a su fin, cada hora que pasaba el frio atenazaba los cuerpos y mentes de los aventureros, sumando el hecho de que, las armaduras, en caso de algunos de ellos, se enfriaban terriblemente pese alguna prenda que pudieran llevar debajo, aun así, el plantearse quitársela era propio de un necio, pues en cualquier momento podía ocurrir una desgracia.

    Con mucha molestia en la vista Draloss formaba la punta de lanza en la marcha, siempre atento por si había algún peligro (Tirada de Percepción con desventaja por luz diurna: 1d20+4=6 y 1d20+4=11, Resultado = 6), el mediodía era cuando su vista se veía más perjudicada, pese a ello, no parecía detectar ningún peligro al acecho ni pisadas cercanas más que el típico carromato o casco de caballo en algún barrizal puntual.

    En algunos de los caminos más rectos, y sin matorrales ni arboledas a los lados, el elfo oscuro podía bajar la guardia en medio de los llanos, momentos en los que aminoraba la marcha para encontrarse con el centro del grupo y llegó a entablar conversación con el viejo Enelio.

    – “Con su fama puede que haya hecho todo tipo de negocios con sus elixires, ¿Ha logrado algún negocio con algún drow?

    El mago contesto con una negativa, no obstante, sin prejuicio alguno mantuvo una conversación profunda y reconfortante con el elfo oscuro, como si lo conociera, o como si buscara conocerlo, historias de un viejo maestro cuyas ansias por aprender y curiosidad, normalmente relacionadas a fortuitas desgracias, ese día le salvaron la vida, pues en plena infraoscuridad fueron asaltados por un grupo que, por los cortes de las victimas parecían de origen drow.

    El elfo oscuro no pudo evitar algo de pesar por los actos de su sangre y el legado que dejan en el mundo, no obstante, ambos en la conversación intuían que el explorador era diferente, de hecho lo era solo por estar donde estaba ahora mismo.

    A pocos metros de éstos, el clérigo Vilner y el semiorco Grinler iban parejos, medio escuchando la conversación de Draloss y Enelio, medio observando a su alrededor.

    El semiorco se impacientaba, pero eran nervios que ya conocía, le desestresaban, en poco habría acción, lo intuía, no había muros que lo contuvieran y multiples peligros allá fuera, el bárbaro se dirigio a Harth.
    – “Ya era hora de iniciar el viaje para cazar al matabueyes, se puede dar por jodido”.

    Con un conocimiento militar primitivo pero efectivo, deja a su espalda preparadas las jabalinas con una saca con una cuerda y un hacha enorme que utilizaba para las bestias más grandes. El clérigo desquiciado de Tempus sonreía sin mirarle, aceitando su martillo con un trapo empapándolo en aceite con algún tipo de propósito que solo la llama dictaría.

    – “Tranquilo grandullón. Ten paciencia y te aseguro que tu hacha y mi martillo saciarán su hambre. Pero antes, acercame el filo de tu arma para darle un poco del poder de la luz”.

    El semiorco dudó por un instante, pero pensó que ya que se jugaba el pescuezo luchando con aquellos individuos, porque no aprovechar las ventajas y triquiñuelas que pudieran ofrecerle. Harth pues utilizó el trapo para mojar las armas del orco, quedando éste algo confuso.

    – “A su debido tiempo entenderás”. Afirmó el humano devoto.
    A su vez, aprovechando que el drow avanzaba ligeramente debido a que ahora el terreno era algo más abrupto, el clérigo cogió por banda al mago.

    – “Veo que sois dado en el arte de la alquimia. Quizas vos conozcais algo mejor que este aceite barato de antorcha, o incluso seais capaz de fabricarlo”.

    Cuando Harth se acerca, Enelio le dedica una respetuosa sonrisa que enmascara el poco agrado que siente por hombre de la cara quemada, no obstante, el mago no tiene motivos concisos ni para desconfiar del clérigo ni para desmerecerlo de su respeto, por ello la sonrisa del mago resulta sincera y natural, así como la respuesta que ofrece a la pregunta de Harth.

    – “Ya veo… Si que se trata de un aceite barato” dice arrugando la nariz tras olfatear la fragancia que emite el frasco de aceite de armas del clérigo” Temo que la piromancia no es mi especialidad… sin embargo todo alquimista que se precie conoce la forma de preparar un aceite para antorchas de calidad. La mejor materia prima para ello es la grasa de las grandes bestias marinas… Y no es barata, seguro que el señor enano” mira un momento a Rom “podría explicarte alguna historia sobre los terrores de alta mar que te harán entender el por que de su elevado coste… por eso la mayoría de los oleos de luz que se venden son bazofia como la que tienes.”

    El mago se encoge de hombros, durante un momento da la sensación de que ha terminado de hablar, luego parece recordar algo y vuelve a abrir la boca.

    Mi maestro, no obstante, si que gustaba de practicar la piromancia… Su receta de Fuego de Alquimista fue bastante cotizada durante unos años debido a lo manejable que resultaba; Casi nunca estallaba por accidente. A mi nunca me han atraído tales artes… en mi opinión el fuego puede resultar demasiado destructivo, como bien sabrá usted, señor Harth.

    El enano Rom, que iba unos metros por detrás atento con la ballesta para ver si coincidia con alguna alimaña que no hubiera localizado el explorado escuchó a Enelio mencionarle y se dejó lucir dirigiéndose a Vilner.

    – “Ya lo creo yo que si, si vieras esas temibles bestias en alta mar… su fiereza y ganas de vivir solo son comparables al poder calorífico de sus grasas, las de oso o cualquier otra bestia que pudiéramos encontrar de aquí a los picos nublados no pueden ni compararse, sus fuegos mejoran en tiempo y en fuerza”.

    Harth asintió y reflexionó, quizás si pasaran por algún mercado que comercie con puertos cercanos podría encontrar algo parecido.

    Mientras la marcha continuaba, el mediano Perrin seguía los pasos de Draloss, observando algún tipo de trampa o objeto mal dispuesto a propósito (Tirada de Percepción: 1d20+3=18), dejando por largos ratos la conversación el mediano lograba una gran concentración, sabía que la vida le iba en ello, y no hay negocio más importante que la de respirar un día mas, el mediano, pese a la persistencia no parecía encontrar mas que los detalles variopintos de un camino vulgar secundario, almenos por ahora.

    Después cruzó varias frases con Enelio y se interesó por sus pociones revitalizantes, ésta vez al mediano le costó mas aguantar la sonrisa, pues empezó a divagar enumerando decenas de plantas, raices y liquidos con los que formaba un laberinto de combinaciones y efectos que sobrecargaron al mediano, el cual al poco volvió agradecido, o eso parecía, a volver a rastrear.

    Bandoric, que observaba a Julian en un profuso silencio concentrado en el viaje ahora observaba otear el terreno al mediano, definitivamente no le gustaba, aunque nada comparable al mago, difícilmente evitaría a la muerte si podía evitarlo, ningún druida aprobaría tal osadía contra el ciclo natural.

    El druida iba observando el terreno, pero aunque había arboles y matorrales en el camino del este de Beregost, de momento no había una espesura pronunciada, y la cantidad de animales que moran los bosques, no se dejan ver tan fácilmente al llano, excepto alguna liebre o tejón que, por pura intuición, los veía mas nerviosos de lo normal, sin prestarle mucha mas atención.

    El grupo ahora había parado a cenar debido a la oscuridad creciente entre dos grupos algo mas espesos de arboles para ocultar las llamas, a escasos 10 metros del camino principal, cuando la protección del sol desapareció todos se sentaron alrededor de la hoguera que Aldren encendió con pericia.

    Ahora el frio era más amenazador, pero el gran fuego protegía al grupo, eran conscientes de que eso podría atraer enemigos, no obstante el frio era mucho mas peligroso que cualquier cosa que pudieran encontrar ahí fuera, pues el frio era real y se encontraba ya allí, cogiendo temperatura, el grupo hacia uso de sus raciones y bebidas, que, descontándose de las que usaron al salir de Beregost (hora de comer), mermaban ligeramente las reservas de nuestros aventureros.

    Aldren disponía a sacar su laud y tocar algo para amenizar la noche, pero ante la tensión del grupo por si eran emboscados vió que el momento no era el oportuno.

    – “Menudos sosainas! Toco tan bien que si algún trasgo nos escuchara vendría a echarme unas monedas”. Dijo orgullosa.

    Enelio aprovechó el momento para sonreir y acercarse con un poco de cecina cerca de la Bardo, el mago y la bardo tuvieron una conversación curiosa sobre la Urdimbre y su funcionamiento con los bardos.
    En los reinos olvidados la Urdimbre era el tejido invisible que podía ser manipulado por los mortales para utilizar magia, a mayor conocimiento mágico, más capacidad para manipular la Urdimbre, a diferencia de los magos, que aprendían a utilizarla y mimarla mediante el estudio, teorización , filosofía y aplicación sobre ésta, los bardos la trataban más como… una especie de instrumento musical, acentuó Aldren.

    – “Notas esos hilos invisibles, sin saber muy bien que son, hasta que te atreves a manipularlos, unos hilos te empiezan a ser más familiares que otros, como las notas, y entiendes que unos juegan y casan mejor con unos que otros, cuando consigues manipular con la mente esos hilos… bueno, a veces tienes suerte y conjuras un hechizo.” Explicaba mientras mordía una manzana.

    Enelio, sin perder el tiempo, anotó ese uso de la magia, confirmando que se parecen más a los hechiceros, que utilizan la magia por habilidad innata, que no a los magos como él.

    El elfo oscuro irrumpió al poco, mientras el resto de los otros compañeros empezaban a discutir sobre las guardias, mientras Enelio anotaba detalles, Aldren y Draloss comenzaron a conocerse mejor, mientras Aldren le reconocia que se alistaba a aventuras más por aburrimiento y motivación que no por fortuna como muchos mercenarios.

    Por otro lado, Perrin propuso hacer una primera ronda de guardias junto con Draloss y Grinler no tardó en autoinvitarse, alardeando de una buena infravisión.

    Julian, por su lado, seguía afirmando que una hoguera en mitad de la noche le parecía una insensatez, pese a que como todos, parecía tener algo de frio, había vivido demasiadas campañas para ver lo que pasaba cuando te la jugabas al raso llamando la atención.

    Después de denotar una fructífera acampada con cierto tejido social conformándose entre distintos miembros del grupo, casi todos los miembros del grupo se van a dormir a excepción del trio de la primera guardia.

    Las horas pasaban, debiendo ser ya media noche, y todo transcurría con normalidad, con un fuego ahora perdiendo algo de intensidad y los tres formando a unos 5 metros del grupo durmiente en posición triangular.

    De vez en cuando alguno de los aventureros se arrimaba a la hoguera para alimentarla con un nuevo tronco, en una de esas, Perrin y Draloss coincidieron:

    – “Tengo curiosidad mediano. Perrin, ¿No? ¿A que se dedica tu señor? No me quedo muy claro en la taberna.”

    – “Draloss, ¿De cuál señor me hablas? ¿Lord Triscas? JAJAJA” el mediano arrancó a reir “debes de ser el único en la taberna que no se dio cuenta del engaño. Te aseguro que suelo ser más convincente, pero imagino que tanta cerveza me acabó travando la lengua. Los nobles se confían mucho más si te ven como un igual y no como un pobre huérfano.” y con la misma cara aparentemente feliz que soltó, atizó ligeramente el fuego y el mediano volvió a su posición, dejando descolocado al elfo oscuro, pues en su sociedad, quién mentía consecutivamente o lo hacia muy bien, o tenía terribles consecuencias.

    Antes siquiera que Perrin y Grinler pudieran aspirar a ver algo, a una larga distancia de allí (entre 30-40 metros), Draloss identificó algo que venía por el camino (Tirada de Percepción: 1d20+4=16), parecían un grupo de siluetas aun demasiado lejos para identificarlas y entro automáticamente en alerta temiendo lo peor, con una seña y un “pss” muy leve, Grinler y Perrin le observaron, y en pocos segundos veían de que se trataba, ahora observaban al grupo durmiente, y debían pensar rápidamente que es lo que tenían que hacer.

    Fin turno 4

    Hasta que no respondan con sus acciones: Perrin, Draloss y Grinler, el resto del grupo permaneceis dormidos Smile.
    Actualizo vuestras fichas, vereis diferencias en los daños de vuestras armas, sume el bono de +2 de pericia para el ataque y para el daño, y solo es por el ataque, volver a bajar las fichas y ningún problema  pirat .

    #512
    Perrin
    Perrin
    Participante

    Nosotros apenas somos capaces de identificar quien viene, pero ellos si que deben vernos más fácilmente por la luz de la hoguera… ¡Maldito frío!

    Probablemente sea un grupo de campesinos, pero tengamos en cuenta que en esta sociedad hay bastantes prejuicios hacia mis compañeros de guardia será mejor que la bardo este despierta.

    De todas formas a estas horas toda precaución es poca.

    Digo:

    – No creo que tengamos que verter sangre tan pronto ¿No? 

    Me desplazo hasta Aldren, y mientras saco una flecha de mi carcaj y tenso mi arco la zarandeo con el pie para que despierte. Cuando lo logre, le indico con el arco hacia donde tiene que mirar.

    Si me da tiempo a despertar a alguien más, despierto a Enelio… no me gustaría que se despertase en medio de un combate, igual su corazón no lo resiste.

    • Esta respuesta fue modificada hace 4 meses, 3 semanas por Perrin Perrin.
    #514
    kimono87
    kimono87
    Participante

    Veo unas siluetas no se que serán puede k sea algún enemigo.
    Por si acaso preparo las jabalina apuntando hacia el enemigo y despierto al grupo de forma silenciosa para k no se pergate el enemigo.

    #515
    Yukino
    Yukino
    Participante

    Aldren está en un sueño no muy profundo. A pesar de la hoguera el frio se nota en la piel y sin pretenderlo el cuerpo se va acercando cada vez mas a la llama de la hoguera en busca de calor.

    De repente nota que algo la sacude y rápidamente abre los ojos. Mira exaltada a su alrededor y ve que la mayoría aun duermen pero Perrin está agazapado indicándole la dirección en la que hay que apuntar con su arco. Se levanta lo más rápido posible pero da una patada a Rom y Julian para que despierten, que son los que están más cerca.

    Se dispone a hacer lo mismo que Perrin y se prepara con el arco bien tenso y mirada fija hacia donde viene lo desconocido.

    #516
    Savi
    Savi
    Moderador

    El mago duerme abrazado a la bolsa que contiene su preciado libro de conjuros. Murmura palabras incomprensibles, como si repasara sus lecciones también en sueños.

    Cuando el semiorco gruñe despertando al grupo con un sonido cargado de alerta, Enelio no tarda en incorporarse vara en mano. Imitando la actitud de los vigías se mantiene alerta y silencioso. Ve a Perrín y Aldren con sus arcos preparados e instintivamente mira en la dirección que apuntan sus flechas; A duras penas consigue ver las sombras acercándose.

    Tras razonar unos segundos empieza a hablar en un susurro sereno.

    – Son hostiles, de lo contrario usarían luz. Sera mejor ocultarnos, sean quienes sean o lo que sean es mejor que nosotros les veamos primero… *Examina un momento la zona* Escondamonos en las sombras, allí *Señala la vegetación y rocas que quedan en la “parte trasera” de la hoguera, es decir, de manera que la hoguera quede entre el escondite y la dirección por la que se aproxima la amenaza* Si poseen infravisión la luz de la hoguera les impedirá vernos con claridad. Si sale bien podemos tomar la ventaja de la sorpresa.-

    Con expresión serena y decidida escudriña los rostros de los miembros del grupo que van despertando buscando su aprobación.

    #517
    Draloss
    Draloss
    Participante

    Al ver las siluetas me pongo tenso y preparo el arco, hago una señal, indicando una zona por la que intento franquear en sigilo para pillar por sorpresa y aviso a Enelio en voz baja para que sepa mi plan:
    – Voy a intentar pillarlos por sorpresa * indico la zona por donde quiero franquear*.

    Cuando este oculto espero a la situación perfecta para disparar al enemigo que me parezca más peligroso.

    #518
    gwenec
    gwenec
    Participante

    Harth duerme de forma intranquila; escenas de muerte y sangre se entremezclan tras unas llamas que son constantes en sus sueños. Aunque en este caso las sensaciones son especialmente intensas… algo se agita a su alrededor y lo mantiene en duermevela.
    Cuando despierte por los sonidos del orco, cogerá su ballesta y se incorporará lentamente observando a su alrededor lo que sucede.

    #519
    Rom (powerfly)
    Rom (powerfly)
    Jefe de claves

    – Una vez más! – Exclamó Julian
    – Esta bien…. – replicó Rom, fingiendo hacerse de rogar, pues la verdad es que se lo estaba pasando como un Enano.
    Tomó aliento, se concentró, y…. zascaa!!!
    – Buen disparo – espetó Julian.
    La situación era esperpéntica: Estaban dando puntapies a varias cabezas de trasgos degolladas apenas unos minutos. El resto de la compañía contemplaba horrorizada como se regocijaban cual niños pequeños mientras los cuerpos aún calientes yacían a unos pocos metros.
    – Ahora verás! – Dijo Rom emocionado.
    Cómo habían llegado a esa situación? Eso ahora no importaba, Rom era una persona a la que le gustaba pensar en el futuro y no vivir del pasado.

    Así que tomó carrerilla, y se disponía a asestar un golpe certero, cuando, de repente, algo inesperado! notó que alguien le hacía la trabanqueta!
    – Hijo de p*ta eso es fal….!
    – Despierta tarugo! – Una nuevo golpe en la espinilla le devolvió a la realidad. Era Aldren, visiblemente nerviosa.
    Al pobre Rom a menudo le costaba distinguir los sueños de la realidad, aunque a menudo tenía algun que otro dejavu premonitorio de lo que podía ocurrir en un futuro próximo. En cualquier caso, inmediatamente supo que algo no iba bien.

    Sin embargo, el Enano, curtido en mil batallas, tenia una gran capacidad de mantener la calma, pues no en vano le llamaban “sangre de horchata” sus amigos más cercanos. Con un rápido movimiento estaba listo para entablar batalla. Con un simple vistazo a su alrededor vio al Mago haciendo indicaciones para que se alejaran de la luz del fuego y se escondieran bajo unas rocas, a lo lejos vislumbró unas siluetas que se acercaban, sin duda el motivo la situación de alerta.

    Cuando se disponía a seguir las instrucciones de Enelio vio como Dralos se había agazapado en otro lugar y estaba listo para atacar con su arco. Sin duda, el plan de Enelio parecía más sensato a priori y no convenía alejarse del grupo y separarse, pero Rom era un hombre de acción, de manera que se encontraba en un dilema moral que no sabía resolver.

    Para no perder ni un instante, en un rápido movimiento sacó su vieja moneda, esa que tantas veces le había servido para resolver galimatías recurriendo al azar.

    Lanzó la moneda al aire, dispuesto a dejar que su destino pendiera del resultado: si salía la cara que tenia una muesca hecha por él, seguiría las instrucciones del Mago, de lo contrario se situaría junto a Dralos para enfrentarse a cualquier peligro que les pudiera acechar.

    En cualquier caso estaba tranquilo, pues su pequeña envergadura le permitía moverse con facilidad entre las sombras sin ser visto.

    – Por fin se pone interesante! pensó…

    #520
    Perrin
    Perrin
    Participante

    Si me da tiempo, tras realizar mis acciones, voy a la zona de rocas

    #521
    Savi
    Savi
    Moderador
    Con expresión adusta dedica un asentimiento a Draloss.

    -Bien… Atraparles en fuego cruzado… Bien pensado. Pero no es bueno que te quedes solo, lo que quiera que venga podría sorprenderte si algunos de ellos avanzan por los flancos. *Observa un momento al enano, el cual se halla rumiando algo mientras observa una moneda que acaba de lanzar al aire.* Maese Rom, aguarda junto a Draloss, y dos buenos tiradores más deberían colocarse en el otro lado *Señala una zona umbría en el otro extremo del claro, frente a la posición que Draloss quiere tomar.* El resto atrás, raudos y en silencio.-

    De repente repara en la figura del semiorco (Espero que sepa contenerse… o todo sera en vano) *Posa una mano tranquilizadora en la espalda de Grinler*

    – Señor Grinler, el combate llegara, pero aguarda a la señal, si? No te alejes de mi lado. *Alza la cabeza y esta vez lo repite para todos* Que ninguna flecha vuele a destiempo, esperemos el momento oportuno para actuar-

    Dicho esto se dispone a moverse hacia la zona de la maleza haciendo gestos a los demás para que le imiten y ocupen sus posiciones.

    // Adjunto un mapa cutre para que queden claras las indicaciones del mago. El mapa representa lo que Enelio pretende, por supuesto podéis sudar de su cara y hacer lo que buenamente os plazca Very Happy
    //// La zona de “Tiradores ocultos” del oeste (derecha) sera la de “Otros dos tiradores” de la primera versión del mapa, esto es para no hacerle el lío al señor Perrin, ya que hace mención a dicha zona.

    La sombra y la bestia (Primera sesión) - Página 2 Mapa_a11

     

    #522
    Valiser
    Valiser
    Jefe de claves

    El mapa, mas exactamente es así, el Este y Oeste engañan algo, ellos vienen del Este, vosotros venis del Oeste (Beregost), como veis, los arboles hacen una pantalla por norte y sur de vuestra posición respecto al camino, lo que ellos puedan ver a través de éstos, lo desconoceis por el momento.

    EDITADO: Enelio lo ha editado de nuevo con mi dibujo base y ahora el entorno si se asemeja a como estais, decidme si gustais esa formación y quien se pone en cada grupo (Contando que cumplais esa estrategia, esto hay que ir hablandolo)

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