La sombra y la bestia (Primera sesión)

Historias Interactivas Foros Partidas de Rol: D&D La sombra y la bestia (Primera sesión)

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  • #538
    gwenec
    gwenec
    Participante

    Tras acertar con el disparo de la ballesta, Harth siente como la llama de Tempus crece en su interior con el fragor de la batalla y el olor de la sangre. Durante un instante, sus ojos se quedan en blanco mientras parece mascullar algo entre dientes (utilizo Escudo de fe).

    Tras recuperar la conciencia, guarda su ballesta y se dispone con su martillo y escudo mientras avanza hacia los enemigos siguiendo los pasos del pielverde, encarandose hacia los enemigos que respondan a la embestida del orco.

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    #539
    Nissa Turen
    Nissa Turen
    Participante

    Nissa se despierta en mitad de la batalla, debido a la perdida de conocimiento por un golpe en la cabeza se encuentra desorientada y no sabe que es lo que esta ocurriendo. Pasados unos minutos consigue mantenerse despierta y comienza a observar a su alrededor, se da cuenta de que está atada y que, el roce de las cuerdas la está provocando heridas en muñecas y tobillos, por lo que no va a poder moverse de donde esta.

    -Estas cuerdas me están haciendo demasiado daño y apenas puedo moverme… ¿qué esta ocurriendo?.
    En ese momento, una flecha se clava en el suelo a pocos metros de donde está, al levantar la vista observa como cuatro siluetas están en combate; a su izquierda, oye el chocar del metal en otra pelea no muy lejos de donde está, aunque no puede verlo, ya que está a cubierto por un árbol.
    -Este puede ser mi momento para escapar, aunque con estas ataduras no puedo moverme… la herida de la cabeza me esta llenando la cara de sangre y apenas puedo ver donde están… me encuentro muy cansada…

    -Solo puedo esperar, no se que iban a hacer conmigo, pero puedo contar con que mi camino ya había acabado, si estos otros guerreros me salvan renaceré y tendré la opción de ser más fuerte, si muero, que así sea, solo espero que el Circulo Druídico perdone mi torpeza por no haber sido útil. ¿Moriré aquí, en mi bosque, con mis animales, cubierta por las ramas de los árboles, a su cobijo?, ¿Me reencarnaré? Quisiera ser un Pájaro, vigilar desde los aires a mi Madre Tierra observar los…………….

    Y en ese momento, Nissa volvió a perder el conocimiento, quizás por hambre, sed o por la hemorragia que tiene por el golpe…Quedando así, a merced de la batalla y de los vencedores.

    #540
    Valiser
    Valiser
    Jefe de claves

    Comienzo Turno 6

    – “WHAAAAAAAAAGGHHH!!”

    En el enorme ruido que ahora se apoderaba de la arboleda que intercalaba el camino ahora sonaban los virotes volar y el acero chocar, en medio de todo ese ruido Grinler ahora parecía en pleno dominio de su entorno, en el cual, lejos de la civilización su ira le otorgaba ventaja sobre casi todo lo que se movía y se marcaba como su enemigo, dejandose llevar por una espiral de rencor y fuerza primitiva el semiorco se lanzó gritando sobre los dos enemigos, los cuales uno portaba una espada corta, y el otro una espada larga y una corta.

    Grinler viendo mayor amenaza en el que llevaba dos armas decide fijar sus esfuerzos en él. (Grinler activa la habilidad Furia)

    El semiorco avanzaba como un jabalí enorme descontrolado y con un movimiento mas potente que rápido falla el primer golpe, el cual cae entre los dos tipos que se abren cada uno hacia un lado (Tirada de ataque (Hacha de mano): 1d20+5 = 6 = ¡Fallo crítico!). No obstante, antes de que el asaltador de dos armas pudiera empezar a esbozar una sonrisa el semiorco ya se había lanzado a por el y su torso quedó con un corte enorme en diagonal, subiendo el hacha hasta el hombro se abrió la armadura y éste retrocedió sin entender la intrepida reacción de Grinler y ahora, temiendo por su vida gana un poco de distancia(Tirada de ataque por mano torpe (Hacha de mano): 1d20+5 = 12, Daño causado 1d6+2 = 7).

    El compañero del herido, a la izquierda de Grinler se lanza a por el semiorco y esperando un momento de despiste intenta clavar su espada corta en la espalda del bárbaro, la espada se clava ligeramente en el peto, pero no sabe si la armadura tiene un refuerzo o la piel del semiorco es demasiado dura que retrocede rápidamente viendo que lo ha rozado pero no dañado.

    Ahora era turno del duelista de dos armas, viendo su herida sabia que no tenia demasiado tiempo hasta verse superado, asi que fué con todo a por el semiorco. Un temible corte hacia el cuello de Grinler tiene lugar, no obstante, sin llegar a tocarle por poco con su hacha diestra consigue desviarlo, al parecer, todo orquestrado desde el principio, pues al desviar su acero largo previó atraer la atención de la bestia y la espada corta, que venía por el costado al que el semiorco no vio se clavó hondo (Grinler -4 Puntos de Golpe). Con un estrépito sonido del semiorco el asaltador pensaba que tenía a Grinler, pero éste escupiendole algo de sangre y de un manotazo lo hace hacía atrás, quedando los 3 como en las posiciones iniciales.

    A apenas unos metros de allí, los otros dos asaltadores cargaban contra el valiente Rom y el diestro Draloss:

    – “¡Vienen hacia nosotros! ¡Si estas muy herido quédate en la retaguardia!” Se ofreció el elfo oscuro desenvainando sus dos cimitarras en el frio viento.

    El enano casi sin hacer caso prepara su hacha a dos manos y golpea su pecho fuerte, demostrando orgullo.

    Llegaban los dos asaltadores, ambos con una espada corta en la diestra, el primero cargó contra Rom, el segundo contra Draloss. El que intentaba rematar al enano encontró una rápida parada, el enano en lugar de esquivar el golpe interpuso a modo de panel la gran hoja del hacha y la espada corta que cargaba contra su armadura encontró el gran acero interponiendose al golpe.

    Sin embargo el que le tocó a Draloss fue mas avispado, con un rápido juego de pies consiguió liar al elfo para en un último momento colarle hacia una pierna la espada corta, ésta recibió un feo corte que daría que hablar (Draloss -4 Puntos de Golpe). El elfo oscuro, cargado de impotencia respiró hondo y empezó a hacer lo que ya había conseguido hacer muchas veces antes, sabía que era mas rápido que aquel pobre diablo, sus cimitarras empezaron a bailar el aire sin llegar a tocar al enemigo, midiendo el terreno y la distancia, para cuando el hombre bajó la guardia solo un segundo las dos hojas curvas se dispararon al tipo cual felino, la primera paso tan rápida por la yugular que cuando el hombre se llevó la mano al cuello vió que lo tenía completamente abierto (Tirada de Ataque: 1d20+5 = 21, Daño Causado: 1d6+3 = 9), sin apenas reacción por el pánico la segunda cimitarra entró por el pecho y salió por la espalda del tipo (Tirada de Ataque con mano torpe: 1d20+5 = 21, Daño causado 1d6 = 6), viendo Draloss como aquel ya no daría mas problemas, solo quedaba el que estaba con Rom.

    Cuando Draloss se giró vio al enano zarandear su hacha con algunos golpes a fondo perdido, haciendo creer expresamente al humano que el enano era mas torpe de lo que era, en uno de esos juegos, el enano giro rapidamente la orientación del hacha e hizo un barrido que se clavo en el lateral del tipo, cuando saco el hacha del costillar un horrible crujido se escucho, la armadura había rebentado y según los movimientos que hiciera el último enemigo del duo podía morirse por la gravedad de las heridas. (Tirada de Ataque: 1d20+5 = 19, Daño causado 1d12+3 = 9).

    El bandido lanza su espada corta al suelo, se hace al suelo casi en lágrimas y cogiéndose la parte por donde entró el hacha de Rom pide clemencia con pánico en su cara. Rom controlaba ahora la situación y respirando hondo, se percató que sus heridas ahora dolían menos y parecían menos graves ahora que había calentado (Habilidad Tomar Aliento: 1d10+1 = +8 Puntos de Golpe, estás entero de nuevo).

    Volviendo a la zona central del conflicto Grinler y los otros dos volvieron a intercambiar golpes sin un claro vencedor, al poco dos compañeros se unieron a la refriega, y, teniendo mas cerca al que aún no había quedado herido se lanzó Perrin con estoque y daga a por él.

    Cual torbellino aprovechó el ligero cansancio que se empezaba a dejar ver en los combatientes y con una diestra punzada su estoque se hundió en el hombro del rival (Tirada de Ataque (Estoque):1d20+5 = 24 = Éxito, Daño causado 1d8+3 = 6), haciéndose éste hacia atrás con una terrible forma de dolor en su cara, sin titubear Perrin aprovechó ese medio segundo y se abalanzó con la daga (Tirada de Ataque con mano torpe (Daga):1d20+5 = 23 = Éxito, Daño causado 1d4 = 3), clavando parte de ella en el pecho, pero reculando rápidamente ya que ahora, herido bastante grave el humano pegaba bandazos al aire con la espada corta y te intentaba marcar distancia con la larga.

    Sin dar tregua Aldren, nerviosa pues en contadas ocasiones había tenido un combate tan cerrado trató de seguir al mediano y no darle muchas vueltas o algún compañero o ella misma podía salir herido, con valentía juega con la espada larga, similar a la largada de su estoque, y en un quiebro de muñeca, haciendo que el brazo herido del enemigo perdiera fuerza y desventaja por el ángulo consiguió amortiguar su rodilla unos centímetros hacia abajo ganando la justa distancia y apoyo para clavar la punta del estoque en el corazón de aquel tipo, viendo como se desvanecía y Perrin le asentía como muestra de buen trabajo, Aldren por instinto cogió la daga y dudó en arrojarsela al enemigo restante, pero el ajetreo de pasos laterales y empujones de Grinler y el asaltante le hizo dudar y permaneció buscando una oportunidad.

    En la la zona mas trasera, al resguardo, Harth, Bandoric, Julian y Enelio se observaban viendo el momento de terminar con aquello, Julian tenía intención de cargar contra los dos que avanzaron contra Rom y Draloss, pero vió que en cuestión de pocos segundos y un intercambio muy limitado de golpes, los aventureros reducieron a los asaltantes facilmente, asi que decidió ir a ayudar al semiorco.

    No obstante en esos segundos de duda Harth se adelantó, volviendo en si tras una fuerte concentración que apenas duró un segundo (Notas el hechizo de escudo de fe en tu arma), algo cambió en el martillo de guerra del clérigo pues empezó a emitir un destello que iba en aumento, cargando a escudo y acero se topa con la espalda del enemigo, que, al verlo se le encara para intentar desviar su golpe, al parecer, no lo suficientemente rápido. (Tirada de ataque (Martillo de guerra):1d20+4 = 14 = Éxito, Daño causado: 1d8+2+1d4=14) El enemigo consigue interponer ligeramente su acero en medio del martillo, pero cuando Harth hace que baje éste empieza a arder, parte su espada corta, y el martillo llega hasta el pecho, escuchándose una mezcla entre crujido y explosión, no cabe duda de que había magia en aquel golpe, cuando el destello se apaga y todos vuelven a mirar, Grinler en particular, observan como a medio metro de donde estaba el hombre hay un cadáver humeante con el peto de cuero rebentado y empapado en restos del enemigo.

    Julian, que corría justo un metro y poco por detras de Vilner frena en seco, quedando sorprendido por el golpe y satisfecho porque no tendría que luchar hoy y el mago no habia sufrido percances.

    Enelio Vidrionegro, que apenas se habia movido estaba justo repasando el preconjuro del proyectil magico quedando a pocos segundos de empezar a recitarlo, en posición acorde a ayudar a sus compañeros si el intercambio de estoques se les complicaba, sin embargo, complacido con una mano hace resonar el libro cerrandose y respira hondo, viendo que la carga temeraria del orco, para bien o para mal, les habia dado una victoria bastante sencilla contra aquellos desprevenidos viajeros.

    Bandoric hacia rato que no estaba por la labor, llevaba un rato observando a la gnoma vestida en pieles que llevaban aquel variopinto grupo, al parecer vió como la gnoma mascullaba algo, pero nadie estaba lo suficientemente cerca para escucharle, al poco, contemplo como sufrió un desmayo o mareo, pues no parecia moverse, cruzando al grupo y a los enemigos caidos, y con la compañia de Enelio se acercan y la contemplan.

    – “Sin duda, es una de los mios” espeta Bandoric con rostro severo.

    El mago le da un vistazo rápido a la gnoma, y, visualizando su estado, ve que su desmayo proviene mas de fatiga y desanimo que no de heridas, al no parecer tener ninguna grave mas que alguna magulladura o morado de, al parecer no haber recibido un trato muy amigable.

    – “Bandidos”. Decía Julian moviendo uno de los muertos hacia un lado con el mandoble. El resto del grupo se gira y lo observa. “Son bandidos, no hay duda, la indumentaria, la higiene, apuesto que entre todos no reúnen ni 2 platas, me he topado con decenas de éstos, mas que su origen, me pregunto que hacen por aquí”.

    – “Pero tenían un lanzaconjuros, hubieramos tenido problemas si nos topamos con éstos en otro contexto” Asegura Aldren guardando sus armas mientras las limpia.

    Perrin ve llegar a Draloss y Rom, los cuales parecen estar mas o menos enteros y traen a un herido bandido, de pelo corto, rubio y en la veintena de edad, pese a tener una cara desgastada por sueño y quien sabe que más, después mira al último caído, y lo observa fijamente, respondiendo a Aldren.

    – “Si, pero sin embargo mira donde están”, con la misma sonrisa que había mostrado desde la taberna, el mediano cerró la conversación.

    Fin Turno 6

    Entra en juego Nissa Turen!, en cuanto pueda os actualizo la ficha a los 9, con la experiencia, proyectiles gastados, puntos de golpe tocados, etc.

    #541
    Perrin
    Perrin
    Participante

    Voy a registrar el cadáver del lanzaconjuros. Si veo algo que pueda ser de utilidad se lo hago saber a mis compañeros.

    Comento que igual no es mala idea tomar las armas y algo que identifique a los bandidos, por si había alguna recompensa por sus cabezas.

    De igual forma… Dejar los cadáveres en medio del camino con esos daños… No se si es muy buena idea.

    Si encuentro alguna moneda durante el registro:
    – Estas van directamente al cofre!

    De primeras no hago mucho caso de la gnomo

    #542
    Savi
    Savi
    Moderador
    Una vez solventada la amenaza, Enelio deja ir la concentración en la que se había sumido; Las luces rojizas que empezaban a formarse frente a él se evaporan en cuanto el mago cierra su tomo mágico con brusquedad.

    ¡Ploff!

    Cuando el eco de las palabras arcanas que empezaban a llenar su cabeza se desvanecen solo queda en el mago la creciente ira que el devenir de lo acontecido le había provocado. Dejándose llevar por el enfado avanza unos pasos airados en dirección a Grinler, no obstante se detiene a una distancia prudencial antes de empezar a espetar un reproche.

    -¡Maldita bestia insensata! ¡He visto a Gnolls con más seso que tú! ¡¿De qué clase de caótico foso te han sacado?! ¡Me parece normal que no aprecies tu vida, pero no arrastres a tus compañeros en tu insensatez!

    Tras dejar brotar las furiosas palabras Enelio parece recobrar en gran medida la compostura, respira hondo un par de veces y mira a su alrededor notablemente más calmado. Alza la voz, esta vez con su habitual tono sereno, aunque claramente malhumorado.

    -¿Estáis todos bien? ¿Algún herido? *Tras comprobar que el peor parado ha sido el semiorco espeta lo siguiente dejando resonar un cierto desprecio en su voz* Que alguien sane sus heridas… quien sabe de lo que sería capaz si las fiebres de una herida mal tratada infectan su maltrecha mente…-

    Acto seguido, Enelio se aproxima al bulto que los malparados caminantes transportaban, parece tratarse de una Gnoma de los bosques y así lo confirma Bandoric, quien se hallaba junto al mago. La Gnoma se encuentra algo magullada y sumida en un profundo estado de inconsciencia; Si tiene respuestas, estas tendrán que esperar a que despierte.

    – Bandidos -. Decía Julian moviendo uno de los muertos hacia un lado con el mandoble. El resto del grupo se gira y lo observa. – Son bandidos, no hay duda, la indumentaria, la higiene, apuesto que entre todos no reúnen ni 2 platas, me he topado con decenas de éstos, más que su origen, me pregunto qué hacen por aquí-.

    – Pero tenían un lanzaconjuros, hubiéramos tenido problemas si nos topamos con éstos en otro contexto- Asegura Aldren guardando sus armas mientras las limpia.

    Enelio asiente hacia Aldren mostrando su acuerdo:
    -Sin duda, de no ser por la certera flecha de nuestro amigo drow ese arcano podría haber sido una complicación. – Dice Enelio a la par que dedica un cabeceo hacia Draloss, el cual se acercaba junto a Rom cargando con uno de los bandidos aún con vida; Un joven humano de aspecto precario. Sus heridas son graves y el individuo se muestra semiconsciente.
    -No debemos dejar que muera… Venían del Este, quizás el pobre diablo pueda  darnos alguna pista sobre lo que nos depara el camino.
    Enelio da un par más de indicaciones para que los heridos y la gnoma sean atendidos y se restablezca un cierto orden.

    //Dejare que Bandoric y el grupo decida qué hacer con la gnoma, no obstante, mostrare mi desacuerdo con desatarla hasta haber interrogado al bandido sobre ella para asegurarme de que lo que parece obvio es lo cierto y la pobre no es más que una víctima.

    Propondré dejar al muchacho maniatado junto al camino indicando con alguna señal su naturaleza para advertir a las buenas gentes que lo puedan encontrar. Con suerte sobreviviría.

    Me interesare por lo que Perrin encuentre en el cuerpo del arcano, preguntando y observando con cierta ansiedad mal disimulada si hay rastro de algún libro de conjuros, pergamino, o similares.

    #543
    kimono87
    kimono87
    Participante

    Tras la gran batalla me siento bien ya exaba de menos usar mis preciadas axas.
    Ahora toca la recompensa me pongo a rebuscar en los cadáveres en busca de monedas y de equipo para mi.
    Y luego buscaré al curandero para curarme estos tajos k tengo por el cuerpo.

    #544
    gwenec
    gwenec
    Participante

    Tras la batalla, Harth se queda unos instantes observando su martillo y, con una pequeña mueca de complicidad, parece agradecerle a su señor la brutal fuerza que lo ha imbuido durante su ataque.

    Se dirige hacia donde está el bandido herido y, a la altura de Enelio, hace un pequeño comentario:
    “No seas tan duro con el pielverde, estoy seguro de que la llama nos ha guiado hacia este desenlace. Y ahora, que alguien amarre a este pobre diablo moribundo”. Hace una señal para que aten al único superviviente enemigo.
    Tras esto, el sacerdote empieza a susurrar una plegaria imponiendo su mano derecha sobre el bandido herido (utilizo palabra de curación).
    Una vez recuperada la conciencia, Harth comienza a dar pequeños golpes en su mano con el martillo y, de forma amenazante, se dispone para interrogar al desconocido (utilizo orden imperiosa).

    “Espero que aprecies tu vida ahora que acabo de devolvertela. Iré al grano: ¿Para quien trabajais y cual era vuestro cometido?”.
    Tras esto, y antes de que pueda mediar palabra, Harth deja de golpear su martillo y este empieza a emitir un brillo fulgurante.

    Enviado desde Topic’it

    #545
    Savi
    Savi
    Moderador

    Enelio recibe a Harth y su comentario con un bufido

    ” – Espero no ofender a su fe, Don Harth, pero me siento más cómodo teniendo a la razón como guía que a los designios de un dios beligerante, o peor, a la sinrazón de un bruto incapaz de controlar sus actos… No obstante, he de reconocer que el suyo ha sido un golpe… sublime *Dedica un cabeceo respetuoso hacia el clérigo*. ”

    // Dejare el interrogatorio del bandido en manos de Harth instándole a que consiga información adicional sobre la gnoma y sobre lo que acontece más al este.

    #546
    Nissa Turen
    Nissa Turen
    Participante

    Nissa se despierta lentamente, aun recuerda el ruido de la batalla que se estaba librando y ahora solo escucha unas voces que no reconoce, pero también escucha a los pájaros lo que quiere decir que ya hace rato que todo ha acabado.

    -Sigo viva… pero aun no se quienes son, no se que es lo que quieren – piensa mientras intenta ubicar cuantos son y donde están, aunque no pueda hacer mucho ya que sigue atada.

    – ¡Eh vosotros! ¡Si pensáis matar a una gnoma atada de pies y manos estaría bien que me dierais un trago de cerveza antes! ¡Y si solo queréis hablar estaría bien que me quitarais estas cuerdas!

    Grita sin ver a nadie ya que esta tirada en el suelo.

    #547
    Draloss
    Draloss
    Participante
    *Me acerco cojeando donde están todos, le devuelvo el cabeceo a Enelio*
    Al escuchar a Julian sentí alivio de que fueran bandidos, matar por matar le recordaba a su familia. Pero tenia la intriga de porque unos bandidos necesitaban a un mago.

    *Miro estupefacto la actitud del semiorco y el mediano, los cuales se han puesto a inspeccionar los cadáveres sin comprobar si todos los del grupo están bien, me fijaré bien si se guardan botín a escondidas, debería ser repartido estando todos presentes*

    Para evitar problemas me dirijo a Enelio:
    – Seria interesante que inspeccionaras el cadáver del mago con el gnomo, puede tener algo de utilidad que nosotros no entendamos… No queremos que el desconocimiento cause accidentes con artilugios mágicos . *Me alejo con una mirada de odio hacia al bandido*

    Aviso al grupo de que me dirijo a hablar con la gnoma, lo mismo el terror de ver a un drow evita que mienta.

    Me acerco a la gnoma atada y la incorporo para que me pueda ver, seguidamente le pregunto intentando disimular el dolor de la pierna herida: *Me siento en frente*
    -¿Por qué razón unos bandidos te querrían secuestrar? ¿Y porque necesitan la precaución de “escoltarte” con un mago? *la palabra entre comillas se dice con ironía*

    #580
    Rom (powerfly)
    Rom (powerfly)
    Jefe de claves

    Rom estaba exhausto del combate y decidió que lo mejor era descansar un poco y reponer fuerzas.

    Sin embargo, la adrenalina aún le mantenía inquieto y tendría que esperar un rato hasta calmarse y poder conciliar el sueño, por ello propone al grupo interrogar a los supervivientes, pero por separado, y contrastar sus historias.

    – Maldita bestia inmunda, la próxima vez que actúes por tu cuenta dejaremos que te partan la crisma y te pudras en el infierno, y si por algún milagro sobrevives, te remataré yo mismo, ponme a prueba parásito!! – Espetó furioso al orco

    – Creo que seria interesante interrogar a este pobre diablo y sacarle información, Harth, o Perrin, vosotros que domináis mejor la lengua que el acero, me ayudáis a hablar con el? Que otros hablen con la capturada, pero con sumo cuidado, hay que extremar las precauciones y bajo ningún concepto la desatéis hasta que decidamos que hacer con ellos.

    Dependiendo de la gravedad del bandido: Si son heridas mortales Rom se le acerca y le dice:

    –  Que tramabais morenos? Hacia donde os dirigíais? Quien es la gnoma? Sabéis algo del matabueyes? Cuéntanoslo todo y te ahorrare el sufrimiento con mi hacha.

    Si son heridas que pueden sanar:

    – Bueno amigo, podemos hacer esto por las buenas, o por las malas, vas a colaborar? (Mismas preguntas). Si nos ayudas puede que te perdonemos la vida si nos resultas de utilidad.

    Aunque Rom no era el más avispado del grupo, sabía que era crucial averiguar toda la información posible sobre aquellos pobres infelices, y se la sacaría a palos si fuera necesario.

    Una vez terminado el interrogatorio, se marcha a dormir un rato, no sin antes desinfectar sus heridas con whisky a la vez que toma unos cuantos tragos para calmar los nervios.

    Por último, preguntara por las pertenencias de los caídos y reclamara su parte del botín.

    • Esta respuesta fue modificada hace 3 meses, 2 semanas por Rom (powerfly) Rom (powerfly).
    #582
    Yukino
    Yukino
    Participante

    Aldren está todavía gestionando la adrenalina del momento, y decide calmar los nervios con un buen trago de ron.

    Aunque algunos compañeros se muestran muy optimistas y contentos, ella tiene la sensación de que la mala coordinación y sobretodo las decisiones precipitadas les pueden pasar factura, sobretodo como grupo.

    Ve a Rom con su enfado monumental y le invita a un trago de ron también, el alcohol amansa a las fieras.

    Observa como los compañeros se disponen a hacer el interrogatorio y para relajar tensiones, decide tocar unos acordes con su violín.

    Mientras toca va mirando a la gnoma..quien será? De donde vendrá? Cual será su historia?  Le puede la curiosidad, así que se ofrece a hablar con ella junto a Draloss.

    Le dará antes que nada un poco de su agua, y pondrá en marcha una conversación para entender cómo ha llegado a esta situación.

    Ahora toca ser racional, se acabaron las decisiones precipitadas.

    Respecto a la repartición ella opina que lo justo seria repartir equitativamente.

     

     

    #584
    Julian Ross
    Julian Ross
    Participante

    Ross se queda mirando fijamente a Grinler mientras éste respira entrecortadamente. Una parte de su interior desea terminar la faena de una maldita vez y rebanarle la cabeza al medio orco, dado que por su culpa han estado en peligro cuando ni siquiera han empezado la aventura. Una parte más profunda, que llevaba años callada, piensa en agradecerle a ese ser que haya proporcionado un poco de diversión a su apagada vida. Finalmente, gana este último pensamiento.

    -Grinler… -palmada en el hombro- Bendito lunático… La siguiente vez avísame y nos divertimos juntos… Y quizá te ahorras algún que otro corte en el pecho.

    Habla con Enelio y le pide un poco de ayuda para el semiorco desbocado. Acto seguido, da un rodeo alrededor de los cuerpos con dos intenciones claras: inspeccionar los ropajes y accesorios de los heridos y muertos, aprovechando su conocimiento de las distintas familias para intentar saber más sobre aquel grupo atacante (o atacado) y, por otro lado, vigilar a los saqueadores y evitar que se lleven algún objeto que debiera ser compartido con el grupo. Si averigua algo, interrogará al bandido en cuanto esté consciente para intentar tener más detalles.

    Finalmente, intentará mostrarse caballeroso con la gnoma para ganarse su confianza, todos los aliados son pocos y puede tener información útil. Pedirá un poco de ron a Aldren (también para evitar que acabe tan beoda que no pueda ni andar) y se lo ofrecerá a Nissa.

    #590
    Valiser
    Valiser
    Jefe de claves

    Comienzo Turno 7

    Perrin observaba el entorno, menudo estropicio en un momento, ahora el frio volvía a hacerse manifiesto y aunque lejos de amanecer, habían pasado buenas horas del tiempo sin sol, restaba tiempo aún hasta el nuevo día.

    El mediano, mientras Draloss y Rom traían al tipo herido enfrente del grupo, se acercó deliberadamente al mago caído y empezó a comenzar un registro como había hecho ya muchas veces a lo largo de su carrera como buscavidas.

    El mago tenía un libro de hechizos algo deteriorado y con muy pocos hechizos, pero fue lo primero que se encontró Botellaverde, pasando a los interiores de los ropajes el mediano encontró una bolsa, parecían contener 24 monedas de cobre y 15 monedas de plata. El mago Vidrionegro ignoró el dinero, pero le llamo atención en cuanto el mediano cogió el libro, tendrían una conversación a posteriori.

    – “Estas van directamente al cofre” se decía para si mientras guardaba las monedas en su cinto.

    – “¡Maldita bestia insensata! ¡He visto a Gnolls con más seso que tú! ¡¿De qué clase de caótico foso te han sacado?! ¡Me parece normal que no aprecies tu vida, pero no arrastres a tus compañeros en tu insensatez!”.

    Se podía escuchar de la voz de Enelio a pocos metros de Perrin, el mago, ofuscado por la temeraria maniobra del semiorco necesitaba descargarse.

    – “¿Estáis todos bien? ¿Algún herido? ”Tras comprobar que el peor parado ha sido el semiorco espeta lo siguiente dejando resonar un cierto desprecio en su voz “Que alguien sane sus heridas… quien sabe de lo que sería capaz si las fiebres de una herida mal tratada infectan su maltrecha mente…”.

    El semiorco escuchaba aún preso de la emoción al mago y no tardó en reaccionar:

    – “Cuida tu lengua viejo, lo mio es mover el hacha” Acto seguido el semiorco le sonríe con un sentimiento algo apático.

    Bandoric examinaba a la gnoma, le interesaba saber de que arboleda o círculo provenia aquella mujer.

    Cuando el mago veía a aquella gnoma diversas preguntas se le venían a la mente, pero se mostraría de momento pasivo con ella, en cuanto al maleante del camino lo tenía claro:

    – “No debemos dejar que muera… Venían del Este, quizás el pobre diablo pueda  darnos alguna pista sobre lo que nos depara el camino.”

    Julian asentía, varias veces había visto cantar a éstos tipos después de presionarlos un poco, y contando que éste tipo tenia medio costillar partido y los ánimos por los suelos seguro que tenía algo que ofrecer, mientras hablaba el resto del grupo el joven los miraba con pánico, casi omitiendo, pero no totalmente el daño debido a su gravedad, sabiendo que en cualquier momento le podía caer un nuevo golpe de cualquiera de ellos.

    Enelio seguía insistiendo en curar a los heridos, Draloss y Grinler, Bandoric se adelantó y mandó desatar a la gnoma druida, a lo que Aldren, empatizando con ella se adelantó y empezó a desatarle a la par que poco a poco la castigada salvaje recuperaba sus cabales.

    Recitando unas palabras que parecían en si mismas cargar el mover del viento, unos susurros tuvieron lugar y como si ese mismo aire ejerciera presión, Draloss vió como su cojera disminuía, y el corte en su pierna casi había cicatrizado notando un fuerte alivio (Bandoric ha usado Palabra de curación, Draloss +6 Puntos de Golpe).

    – “He curado al drow, ese corte no parece gran cosa para ti” decía para Grinler, éste, miro el corte en su costillar, pero escupiendo al suelo afirmaba que había visto de peores.

    – “Bah, primero el botín, luego las heridas”.

    El semiorco empezó a revisar a los caídos en busca de la justa recompensa.

    Harth ahora observaba su martillo, algo manchado y aunque ya no humeante aun restaba algo de calor, asintió para si, agradeciendo a Tempus su ayuda.

    Camina directamente mirando hacia el bandido que tenía a pocos metros, cuando pasa a la altura de Enelio, que aun observa al semiorco y su indeferencia le habla al anciano mago.

    – “No seas tan duro con el pielverde, estoy seguro de que la llama nos ha guiado hacia este desenlace. Y ahora, que alguien amarre a este pobre diablo moribundo”.

    – “Grinler…” El guerrero le da una palmada en el hombro al barbaro “Bendito lunático… La siguiente vez avísame y nos divertimos juntos… Y quizá te ahorras algún que otro corte en el pecho.”

    El semiorco, aun agachado rie, sin mirar al exmercenario contando monedas.

    Harth corta medio metro de su cuerda en la mochila y se la da a sus compañeros, los cuales acceden a atar al bandido, éste, que no tenía intención alguna de moverse ni oponerse por miedo se dejó hacer.

    Al poco, Harth apoya su martillo y escudo en la tierra y acerca las manos al costillar del hombre, concentrándose una leve luz casi imperceptible tiene lugar (Harth usa Curar heridas: Bandido 1d8+5 PG = 6 PG), mientras el grupo observa y sabe que el hechizo está saliendo muy débil, como si de alguna manera Tempus desaprobará sanar a aquel tipo el aspecto del varón empezó a mejorar. Aunque las heridas del hombre tenían muchísimo mejor aspecto, al alejar las manos, el clérigo vió como la herida se había cerrado y todo vuelto a su sitio, quedaba lejos de sanarse, puesto que aun tenía una magulladura y marca lila de palmo, como una gigantesca contusión.

    – “Servirá”. Dijo en bajo tono Vilner.

    El clérigo quería interrogar a aquel hombre que si bien bravucón hace 10 minutos, ahora parecía el hombre con más ganas de diplomacia sobre la faz de Faerun. Vilner intentó utilizar el hechizo “Orden Imperiosa”, pero no le salió bien, puesto que ya había utilizado dos hechizos y además, aunque tuviera espacio de conjurar, no lo tenía memorizado y le fue imposible materializarlo, dejándole un estado algo desorientado en su mente, en poco se sobrepuso y decidió seguir por la forma tradicional.

    – “Espero que aprecies tu vida ahora que acabo de devolvértela. Iré al grano: ¿Para quién trabajáis y cual era vuestro cometido?”. (Tirada de Persuasión: 1d20+1 (Bono adicional de +3 por contexto y sucesos) = 7)

    Rom, que quedaba muy cerca del bandido aun sonriente por la herida impartida en aquel tipo también añadió:

    – “Que tramabais morenos? Hacia donde os dirigíais? Quien es la gnoma? Sabéis algo del matabueyes? Cuéntanoslo todo y te ahorrare el sufrimiento con mi hacha. Podemos hacer esto por las buenas y por las malas” apretando el enano su hacha, con un crujir del cuero en el mango “será tu decisión”. (Tirada de intimidación: 1d20 +2 = 16)

    Mientras, Draloss aún no cabía en sí, sin preguntar por sus compañeros el mediano y el semiorco estaban intentando sumar unas monedas sin más interés por el bien común, cosa que le pareció deleznable.

    El bandido, apunto de no hablar, no podía dejar de mirar el martillo de Vilner emitiendo una ligera luz, como si fuera un antorcha ésta ahora clareaba las caras de todos los presentes, el enano no mejoraba la situación para su seguridad, a pocos metros de allí Aldren observaba al tipo, como si no fuera con ella, practicaba unos acordes con su laud, y se preguntaba cuál sería el destino de aquel tipo. Dejando una de sus cantimploras cerca de la gnoma mientras le guiñaba un ojo y esperando ver como había llegado hasta ahí, ¿quizás daría para un cuento?.

    Julian a su vez supervisaba de reojo a Perrin y Grinler, quería saber si parecían encontrar algo, y de paso, caminando entre los cuerpos pero sin coger nada por el momento intentaba buscar algún tipo de distintivo, broche o blasón familiar que pudiera darles una pista. (Tirada de Historia: 1d20+1 = 8)

    Al poco el guerrero vió que entre la mugre, los jirones y la noche no parecía haber ningún grabado o información, sean quienes fueran, parecían nadie yendo a un lugar indeterminado.

    La gnoma ya parecia entrar en si, y el grupo se dividió en dos, atendiendo a ésta Enelio y Bandoric, sumándose enseguida Julian, Aldren, desde su asiento veía a ambos grupos, y mientras Perrin y Grinler terminaban el chequeo, Draloss, Rom y Harth seguían con el bandido.:

    Finalmente el hombre empezó a hablar:

    – “Ejem… gracias por darme una oportunidad, no parecéis mala gente, por favor valorar liberarme, a cambio juro contaros hasta cuantas gachas comen mis antiguos compañeros, a decir verdad ellos no darían 3 cobres por mí, no merece la pena dar la vida por esto”.

    El grupo se hizo al silencio, mirándose entre sí, valorarían eso después, ahora querían primero que el hombre diera algo a cambio. El hombre, colaborador prosiguió:

    – “Mi nombre es Pol, viajaba con otros desertores hacia otros bosques en busca de objetivos más fáciles, la vida en el bosque de los Dientes Afilados ahora mismo es imposible, hasta hace pocos años Miler, nuestro líder estableció un minúsculo campamento, éste se encuentra yendo hacia el este hasta llegar a una encrucijada, siguiendo aún más al este, da por empezado el bosque de los dientes afilados y al norte sigue el camino por la linde del bosque, acaba en un manantial cerca de dos granjas donde Miler decidió, en su locura, acampar permanentemente, construyendo una empalizada, guardias permanentes, cultivos y… como el mismo asegura en sus delirios un reino en miniatura permamente.”

    El bandido coge algo de aire, mirando alrededor, como esperando una maldición del destino por vender a su líder.

    – “Alli hay desde algunos guerreros desertores de compañías mercenarios y ejércitos regulares, como el de Amn y Puerta de Baldur, incluso algún tronista de Sarevok Anchev, teníamos 3 magos, aunque dos están en su primer otoño con esto de conjurar cosas ya sabes…” mira de reojo a su compañero mago “Bueno… ahora queda uno menos”.

    “Si bien la idea de Miler me parece una locura, pues durante los primeros meses ganaríamos en seguridad y estabilidad en el saqueo de ésta ruta, llamaría demasiado la atención, al final alguien se iría de la lengua, y la alguacil de Beregost convencería al alcalde y el concilio para enviar una leva de milicianos a barrernos, pero… eso no es lo más grave, y es que ahora en el bosque hay dos nuevos participantes.

    El tono del hombre, ahora es mas lúgubre y tembloroso, veis notablemente que quiere salir de allí.

    De entre los trasgos hay una bestia que se hace llamar el follabueyes o matabueyes o algo así, todos hablan sin saber gran cosa, pero los 4 tipos más serios que conozco del campamento decían que era del tamaño de un troll, y si eso no es malo, esperar a lo mejor, es jodidamente listo, el hijo de perra nos ha emboscado dos veces, y el resto de trasgos, que se cuentan a veintenas, lo siguen como a una especie de dios, es un peligro con patas, por suerte, más que a nosotros, se han dado de palos con otro grupo del cual aún sabemos menos y aún no hemos combatido, siguen a una fémina, nunca se deja ver más de unos segundos y se mueve a una velocidad antinatural, solo sabemos su apodo: la “Sombra” y los kobolds, esos molestos hombres-perro encorvados la siguen con la misma devoción que los trasgos al matabueyes.

    Miler afirma que mientras  ellos se destrozan, nosotros nos nutriríamos de las caravanas, y, para cuando los otros dos bandos llevaran semanas de desgaste los destrozaríamos, ¿Qué pienso yo? Que prefiero joderle la cartera a algún despistado que montarnos cruzadas… la vida es demasiado valiosa.”

    Rom iba escuchando al bandido mientras limpiaba sus heridas con el wiskhy, el cual nunca sabremos cuanto caía mas, si sobre las heridas o su gaznate.

    Julian, mientras se sirvió con permiso un trago de ron, que, para sorpresa de la bardo, era para la gnoma y no para él, la bardo prestó atención a la cara graciosa de la bajita mujer al beber el alcohol.

    – “¡Eh vosotros! ¡Si pensáis matar a una gnoma atada de pies y manos estaría bien que me dierais un trago de cerveza antes! ¡Y si solo queréis hablar estaría bien que me quitarais estas cuerdas!”. Empezó a vociferar la gnoma. Al poco se dió cuenta que las cuerdas estaban desatadas, a lo que asintió agradecida.

    – “Tranquilecese, ¿Qué es lo que te ha pasado druida? Supongo que la naturaleza ha dispuesto al cruzar nuestros caminos”. Afirmaba Bandoric.

    La gnoma, ahora desatada estiraba sus manos y pies.

    – “Esos brutos me han dado algún que otro golpe, aunque parecían más quererme asustar y… “ mirada asesina al bandido vivo “matarme de hambre por que apenas me daban un trozo de pan cada tantos kilómetros, parece que me los encontré cuando dejaban a un grupo más grande y no querían dejar cabos sueltos por la zona, no se si me hubieran soltado a posteriori o no…. En cuanto a que hago aquí, las arboledas al norte de Puerta de Baldur están siendo atacadas por trols, y el archidruida me ha ordenado reunir a todos los druidas que encuentre para reunir a varios círculos al norte” La gnoma parece buscar algo en el zurrón, y le da la carta a Bandoric, el cual se dispone a comprobar como el sello es original y, apartándose del grupo permanece en silencio a leer.

    Enelio y la gnoma empezaron a conocerse y, al poco se le sumó Draloss, dando la espalda ahora al bandido. Quedándole ahora claro al elfo oscuro porque viajaban con un aprendiz de mago susurró a Enelio:

    – “Sería interesante que inspeccionaras el cadáver del mago con el gnomo, puede tener algo de utilidad que nosotros no entendamos… No queremos que el desconocimiento cause accidentes con artilugios mágicos”.

    Enelio asintiendo se acerca a Perrin, ahora cerca del bandido, con una conversación que resolverían unos minutos después, el bandido empezó a acabar lo que tenía que decir.

    – “La gnoma apareció en mal momento, al poco de dejar nuestro grupo principal, no podíamos dejarla atrás pues no sabíamos si trabaja para alguien cercano y arriesgarnos a que nos persiguieran, pero tampoco queríamos matarla a sangre fría… mirar, no somos santos, pero priorizamos el oro a la sangre, somos ladrones y no asesinos, cuando alguien se rinde o quiere dialogar no lo linchamos sin más, tenemos algo de código… “ Se le escapa una mirada a Perrin, la cual éste intenta evitar.

    Grinler también volvió al grupo, había encontrado otras 84 monedas de plata y 9 de cobre.

    Ahora el grupo debía decidir que hacer con el bandido, Bandoric, sin dar muchas más instrucciones se despidió del grupo sin dejar poca opción a hablar, informando que iría hacia el norte, y el tema del matabueyes ahora tenía prioridad nula para él indicando que Nissa podía suplir su lugar mientras buscaba más druidas.

    Eran cerca de las 2 de la madrugada, y había una parte del grupo que había descansado parcialmente, y Perrin, Grinler y Draloss estaban a punto de notar cierta fatiga.

    Fin Turno 7

    #591
    Perrin
    Perrin
    Participante

    ¿Que hacemos? ¿Nos movemos ya que estamos despiertos? Viendo los grupos que tenemos en la zona, ya no se si es mejor descansar de día y avanzar de noche.

    Sea como fuere, tenemos que saber que hacer con el amigo cantarín. No me fiaría mucho de él, no costó mucho esfuerzo que cantara y si va solo por ahí es fácil que nos descubra.

    Si lo dejamos vivo le dejaría que se armarse, aunque no creo que le sirva de mucho. Me presento como Terrus. Le daré algo de comida y le recomiendo que si va a Luskan busque a Lord Triscas (giño, giño a los compis) y le solicite trabajo. Le tiene indicar que va de parte de Terrus.

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